Recorriendo los restos del Canal del Gran Priorato de Cervera a Villacentenos (25-04-2026)



36 amantes de la Historia nos concentramos antes de la 17,00 horas junto a la Cooperativa Cristo de Santa Ana. Asentados en nuestros coches disponibles (más de los necesarios) partimos a Alameda de Cervera.

25 minutos más tarde estábamos ante el primer puente a la entrada de Alameda de Cervera. Es el momento que eligió Félix Patiño para explicar los asuntos básicos sobre la construcción del canal:

ü  La confluencia de tres personas ilustradas: el infante de Gabriel de Borbón, prior del Gran Priorato de Castilla y León, hijo ilustrado del rey Carlos III; el bailío Miguel Cuber y el arquitecto Juan de Villanueva que asume la construcción del canal como una obra personal.

ü  El gran objetivo de esta obra fue la puesta en producción de las tierras de monte que rodeaban el valle del Guadiana Alto, desde Ruidera hasta Arenas de San Juan. Tierras del Gran Priorato que pueden convertirse en fértiles.

ü  La canalización y el saneamiento de los aguazales y zonas palustres que eran insalubres hasta el momento.

ü  La colonización de estas nuevas tierras de labor por familias venidas de otros lugares fomentando su producción y el pago de nuevos impuestos para el Priorato.

 

Los datos sobre estos hechos los encontramos en tres obras:

1.- Rubio Liniers, S. (1999), La arquitectura de Juan de Villanueva en la Mancha. Tf. Editores. Madrid. Una obra interesante y deliciosa sobre los trabajos de este genial arquitecto en las diferentes villas del Gran Priorato. Agotada y solo se puede encontrar en algunas librerías de viejo.

2.- Sevillano Martín, B. (2021), Ruidera 1781-1785. Génesis y construcción de una real fábrica de pólvora. Instituto de Estudios Manchegos (CSIC). Ciudad Real. Un estupendo retrato de los trabajos previos a la construcción del canal. El traslado de Cervera a Ruidera de la real fábrica de pólvora que operaba entonces aguas debajo de Cervera.

3.- Sevillano Martín, B. (2022), El Canal del Gran Prior a finales del siglo XIX. El informe del ingeniero Echegaray. Instituto de Estudios Manchegos (CSIC). Ciudad Real. Un repaso a la situación del canal, especialmente a finales del siglo XIX.

 


El sábado 2 de octubre de 2021, los miembros de este taller hicimos una ruta similar para conocer el cauce de un canal que era un desconocido para nosotros. Ahora volvemos con más datos que nos han aportado las obras arriba mencionadas y los trabajos arqueológicos que han descubierto otros puentes y delimitado los depósitos de agua de Villacentenos. De ellos puede dar buena cuenta Ángel Javier Cárdenas buen colaborador de este taller como lo es Bernardo Sevillano.

 Acto seguido pasamos a recorrer el primer puente: el llamado “Puente Romano” de Alameda de Cervera. Construido a comienzos del siglo XIX con la genialidad y el bueno gusto del arquitecto Juan de Villanueva. Todavía muestra los engarces de hierro de las compuertas, las muescas por las que circulaban las compuertas que enviaban el agua a los regadíos próximos, las sólidas piedras calizas talladas en las canteras próximas que conforman el cajeado del cauce inmediato al puente.

 


De aquí nos trasladamos en nuestros vehículos al Vado Lancero donde recorrimos el puente del cauce antiguo y el del caz a Villacentenos. Este último descubierto y reedificado hace poco gracias a los trabajos arqueológicos. Asombrados con los nuevos descubrimientos y la elegancia del puente más lejano, intentamos reconstruir un momento ilustrado lleno de esperanzas de progreso. La realidad, siempre inclemente y tozuda será la que destrozará la mayoría de estos sueños.

 La tercera y última parada fue en el poblado de Villacentenos. Admirando su paisaje ante la entrada de la antigua iglesia, intentamos comprender su emplazamiento estratégico y defensivo, su importancia como lugar defensivo y las recurrentes epidemias que asolaron este lugar en varias ocasiones.


Después nos trasladamos a pie al lugar próximo donde discurriría el caz del canal, con el posible emplazamiento de un batán y de estanques de recolección de aguas para mover este batán. Admiramos los límites empedrados de estos depósitos de agua, que más adelante recibirán el nombre de baños de Villacentenos. Otro intento fallido de revivir un lugar con tierras fértiles y aguas canalizadas en lugar de zonas inundadas e insalubres.

Un canal seco y maltratado que nos cuenta el fin de un sueño de progreso acometido por un gran arquitecto ilustrado. Juan de Villanueva se dejó en él una parte de su vida. Un canal que merece un poco más de atención por nuestra parte.

Félix Patiño Galán



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