36 amantes de la Historia nos concentramos antes de la 17,00 horas junto a la Cooperativa Cristo de Santa Ana. Asentados en nuestros coches disponibles (más de los necesarios) partimos a Alameda de Cervera.
25 minutos más tarde estábamos ante el primer puente a la entrada de Alameda de Cervera. Es el momento que eligió Félix Patiño para explicar los asuntos básicos sobre la construcción del canal:
ü La
confluencia de tres personas ilustradas: el infante de Gabriel de Borbón, prior
del Gran Priorato de Castilla y León, hijo ilustrado del rey Carlos III; el bailío
Miguel Cuber y el arquitecto Juan de Villanueva que asume la construcción del
canal como una obra personal.
ü El
gran objetivo de esta obra fue la puesta en producción de las tierras de monte
que rodeaban el valle del Guadiana Alto, desde Ruidera hasta Arenas de San
Juan. Tierras del Gran Priorato que pueden convertirse en fértiles.
ü La
canalización y el saneamiento de los aguazales y zonas palustres que eran
insalubres hasta el momento.
ü La
colonización de estas nuevas tierras de labor por familias venidas de otros
lugares fomentando su producción y el pago de nuevos impuestos para el Priorato.
Los datos sobre estos hechos los
encontramos en tres obras:
1.- Rubio Liniers, S. (1999), La
arquitectura de Juan de Villanueva en la Mancha. Tf. Editores. Madrid. Una
obra interesante y deliciosa sobre los trabajos de este genial arquitecto en
las diferentes villas del Gran Priorato. Agotada y solo se puede encontrar en algunas
librerías de viejo.
2.- Sevillano Martín, B.
(2021), Ruidera 1781-1785. Génesis y construcción de una real fábrica de
pólvora. Instituto de Estudios Manchegos (CSIC). Ciudad Real. Un estupendo
retrato de los trabajos previos a la construcción del canal. El traslado de
Cervera a Ruidera de la real fábrica de pólvora que operaba entonces aguas debajo
de Cervera.
3.- Sevillano Martín, B. (2022),
El Canal del Gran Prior a finales del siglo XIX. El informe del ingeniero
Echegaray. Instituto de Estudios Manchegos (CSIC). Ciudad Real. Un repaso a
la situación del canal, especialmente a finales del siglo XIX.
El sábado 2 de octubre de 2021,
los miembros de este taller hicimos una ruta similar para conocer el cauce de un
canal que era un desconocido para nosotros. Ahora volvemos con más datos que
nos han aportado las obras arriba mencionadas y los trabajos arqueológicos que
han descubierto otros puentes y delimitado los depósitos de agua de Villacentenos.
De ellos puede dar buena cuenta Ángel Javier Cárdenas buen colaborador de este
taller como lo es Bernardo Sevillano.
De aquí nos trasladamos en nuestros
vehículos al Vado Lancero donde recorrimos el puente del cauce antiguo y el del
caz a Villacentenos. Este último descubierto y reedificado hace poco gracias a
los trabajos arqueológicos. Asombrados con los nuevos descubrimientos y la
elegancia del puente más lejano, intentamos reconstruir un momento ilustrado
lleno de esperanzas de progreso. La realidad, siempre inclemente y tozuda será la
que destrozará la mayoría de estos sueños.
Después nos trasladamos a pie al lugar próximo donde discurriría el caz del canal, con el posible emplazamiento de un batán y de estanques de recolección de aguas para mover este batán. Admiramos los límites empedrados de estos depósitos de agua, que más adelante recibirán el nombre de baños de Villacentenos. Otro intento fallido de revivir un lugar con tierras fértiles y aguas canalizadas en lugar de zonas inundadas e insalubres.
Un canal seco y maltratado que
nos cuenta el fin de un sueño de progreso acometido por un gran arquitecto
ilustrado. Juan de Villanueva se dejó en él una parte de su vida. Un canal que
merece un poco más de atención por nuestra parte.





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